Con mucho afán y mucho entusiasmo se organizaron las Primeras Jornadas de Derecho Internacional Privado Notarial, convocadas por la Oficina Notarial Permanente de Intercambio Internacional (ONPI) sin estridencias pero con seria responsabilidad institucional, buscaron una positiva y útil trascendencia en el plano de nuestra actividad profesional y consideraron los siguientes temas: I) Régimen patrimonial matrimonial de la sociedad conyugal. II) Los poderes Internacionales Formalidades instrumentales.
Agradeciendo desde ya en nombre de ONPI, que me honro en presidir y de sus integrantes y colaboradores, nuestro agradecimiento al Colegio de Escribanos de la Provincia de Mendoza, al Consejo Federal del Notariado Argentino, al Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, República Argentina, a los distinguidos juristas que tuvieron a su cargo las disertaciones, que nos honraron y reconfortaron con su presencia, como también nuestro reconocimiento a quienes superando, en muchos casos, apreciable distancias, decidieron acompañarnos e intervenir en estas Jornadas, contribuyendo así al mayor brillo del encuentro.
Realmente esta modalidad de indagación científica, es una tradición en nuestro gremio, constituye una jerarquizada expresión intelectual, asumiendo aspectos de la problemática profesional y buscando una superior capacitación para su ejercicio.
Prueba de ello son los temas elegidos para tratar dicha oportunidad que, si bien, en alguna medida exceden los que habitualmente analizamos, con la intervención de los ilustres expositores invitados, acrecentamos nuestros conocimientos que, no solo posibilitaran la exigida superación constante de nuestro nivel profesional, ya que uno de los datos que lo caracteriza es que sus conocimientos científicos y el dominio que posee de una teoría concreta, se encuentran al servicio de la comunidad.
El notario no es solamente el conocedor de una ciencia y de una técnica, sino que, por añadidura, el Estado lo ha investido para el desempeño de una delicada función, cual es la e imprimir autenticidad a los instrumentos que surgen de su intervención profesional.
Otro de los tantos datos que caracterizan la actividad profesional del notario, entendida como labor jerarquizada y no realmente burocrática o administrativa, lo constituye la responsabilidad por la actuación. Es este el contravalor equivalente de esa relación liberal con el requirente y de la capacitación técnica y científica del profesional. Existe una verdadera conjunción inescindible entre la actuación profesional requerida y la inevitable responsabilidad por el ejercicio ineficaz o perverso de la función.
Como corolario de estos aspectos caracterológicos del notario como profesional universitario que trato de resumir, también resulta necesario una referencia a la condición humana del mismo. Por que cuando se acude a él, no solo se busca al hombre dotado de competencia técnica, sino que también se ponderan su cualidades personales y humanas. Lo que podríamos llamar su dimensión espiritual. Ese aspecto -para algunos irrelevante- debiera ser cada vez más exaltado y sostenido en nuestra actual circunstancia, que apunta, cada día con más dureza a una progresiva deshumanización y a una verdadera cosificación de las personas.
Corresponde, pues, seguir en el camino de la ilustración y de la superación a fin de prestigiar cada vez más no solo el servicio público que es nuestra función, sino también los instrumentos auténticos que emanan de esa actividad.
Finalmente deseo expresar que estas Primeras Jornadas de Derecho Internacional Privado Notarial, solo pretendieron iniciar el camino que nos conduzca al logro de los fines mencionados.